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5 pasos para iniciar bien el día

Como inicias las mañanas determina la clase de día que vas a tener

Inicia tus días con una rutina de ejercicios y lectura inspiradora. Foto: Pixabay

¿Te ha pasado que te levantas en modo “automático”? Si esto te sucede permíteme decirte que estás contribuyendo a que tus días se conviertan en rutinas que terminarán encerrándote en círculos viciosos.

Un día te vas a desmotivar, cada vez querrás levantarte un poco más tarde y entrarás en el juego de los “cinco minutos más”, hasta que el stress se apodere de ti y cuando saques cuentas serán más los días grises que los días felices.

Pero, ¿Cómo cambiar esto?

Sigue leyendo y descubre cómo iniciar una mañana diferente para que tus días cobren brillo y recuperes el entusiasmo de estar activa desde muy temprano. Verás cómo tus días comenzarán a cambiar, cómo el tiempo te va a rendir más, cómo vendrán muchas ideas a tu mente y, sobretodo, notarás cómo aplicando estos sencillos tips, que solo te tomarán unos minutos, pasarás a sentirte renovada y con muchas ganas de salir a comerte el mundo.

Ten en cuenta que esto será un compromiso contigo misma y deberás cumplirlo.

¡Será todo un desafío! pero, representará la diferencia entre seguir con tus días rutinarios y angustiantes o tomar la decisión de generar un pequeño cambio de actitud y fortalecerte para hacer frente a cualquier circunstancia que se te presente.

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Pasos para iniciar las mañanas diferente

Paso o:

Programa tu despertador para que suene por lo menos media hora antes de lo habitual y al despertarte, levántate de inmediato, sin pensarlo mucho, no olvides dar gracias a Dios por amanecer viva y por poder estar despierta a esa hora para disfrutar de un día más en este maravilloso mundo.

Paso 1:

Una vez levantada y hayas lavado tu cara, siéntate, relájate y dedícate unos minutos a respirar un poco. Puedes cerrar los ojos y concentrarte en tu respiración. Toma aire por la nariz y exhala por la boca. Cálmate tu cuerpo y relájate un poco.

Paso 2:

Los siguientes minutos tómalos para reflexionar, meditar o dibujar en un papel tus metas, tus sueños, todo aquello que te gustaría vivir, así comenzarás a alinearte con el universo que te sucedan cosas que te conduzcan a hacer realidad todos esos deseos si verdaderamente, son intensos.

Paso 3:

Tomate otros minutos para planificar tu día. Escribe en tu agenda todas las cosas que tienes previsto realizar, así saldrás de casa con un norte y en la noche, no olvides revisar tus anotaciones y marcar todas las cosas que allí colocaste y que pudiste cumplir durante el día. Premia tus esfuerzos cuando cumplas con todo lo que planeaste, y si te quedan cosas por hacer, pues, reprográmalas para el día siguiente.

Paso 4:

Dedícale un instante a realizar una buena lectura, puede ser incluso tan solo una página diaria del libro que más te guste. Eso te conectará con nuevas ideas y tendrás acceso a un sinfín de conocimientos que nunca estarán de sobra.

Paso 5:

Regálate unos minutos para bailar. Así como lees, si eres de las que no les gusta hacer ejercicios, puedes tomarte los últimos minutos de estos nuevos hábitos para bailar. A fin de cuenta, la idea es mover el cuerpo y que te llenes de energía y salgas activa a cumplir con tu día a día. La música empodera los sentidos, nos pone a vibrar, nos da vida, así que baila, baila y baila.

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Con estos sencillos pasos, los cuales puedes realizar por espacios de apenas minutos, según tu disponibilidad, te estarás creando nuevos hábitos, que paso a paso te aportarán una vitalidad que antes no tenías.

Notarás cómo comenzarás a querer levantarte cada vez temprano porque querrás dedicarte más minutos a ti diariamente y lo mejor de todo notarás cómo tus días comenzarán a tener nuevamente ese radiante brillo que habían perdido.

Solo toma la decisión de ir desde el paso cero (0) hasta el paso 5 y comienza a cambiar tus días.

Gledis

Autoayuda

¿Eres pesimista, realista o idealista?

Esta pregunta me la hizo una amiga recientemente, por lo que en medio de mi reflexión recordé que había pasado por cada una de estas etapas.

Crecí en un hogar disfuncional; es decir, donde sólo estaba mamá y mis hermanos. La situación económica de aquella familia donde mamá era la responsable de nosotros tres era bastante complicada, difícil diría mi madre.

Ella con esfuerzo nos proporcionaba todo lo necesario: comida, ropa, techo, educación y salud. No se si a ustedes le pasó, pero a mamá como le era difícil sacarnos adelante ella poco a poco fue sumergiéndose en el pesimismo porque la lógica le decía que nuestra situación se debía simplemente a que “no tengo suerte”.

Así crecí, con esos patrones de creencia de que el mundo no era tan sencillo para una madre soltera, y que la vida era cuestión de suerte.

Gracias a los esfuerzo de esa mujer, en darme educación y formación, yo pude experimentar otra etapa en mi vida. Ser realista. Si, de pensar a que todo era cuestión de suerte y que la mía no era tan buena, pase a negarme mi pesimismo con aquello de que “yo soy realista”, acepto mi realidad tal como es…

De manera que por muchos años me creí ese cuento de que era realista más no pesimista, y realmente lo único que estaba haciendo era sustituir una palabra por otra. Seguí creciendo como profesional, ya me rodeaba con otro tipo de persona y comenzaba a cambiar mi vida gracias a mi profesión. Sin embargo, notaba que seguía estancada, es que ni siquiera sabía cuál era mi meta, solo decía: “quiero más dinero”.

Así que pasé a mi tercera etapa, “SOY IDEALISTA”. Así fue como me repetía una y mil veces más que “yo necesito más dinero”, como si repetirlo era suficiente para alcanzarlo.

Si obtuve más ingresos económicos, pero igual sentía que no me era suficiente. Me di cuenta que mis bolsillos eran agua y sal. No lograba obtener el dinero que deseaba y repetía desde mi punto de vista “idealista”.

Hasta que un día me tocó migrar de mi país, y doy gracias a Dios porque hoy soy una nueva mujer. El universo te pone en el lugar exacto para que puedas reencontrarte y alcanzar lo que tanto idealizaste.

AL migrar descubrí cuál es mi verdadera esencia, qué es lo que quiero, cuánto dinero quiero ganar, en cuánto tiempo ganare ese dinero, etc… Y sabes que más descubrí: Que ahora soy CREADORA.

Esa fue mi respuesta a aquella pregunta, SOY CREADORA. Porque no es suficiente ser idealista, es necesario crear en tu mente lo que deseas. Entonces, comencé a crear y a creer que soy exitosa, que genero empleos, que soy prospera, que tengo una hermosa familia; es decir: PROSPERA.

Cuando creas le ordenas a tu subconsciente a que atraiga a ti situaciones deseadas como por ejemplo: dinero, salud, y amor. Para ello debes ser específica en lo que deseas crear. No basta decir: Quiero más dinero. Es necesario que digas la cantidad exacta, por ejemplo: “Gracias porque hoy devengo 8.500 dólares al mes”. Estas educando a tu mente inconsciente de esa realidad, esa misma que estas creando con fuerza.

Un líder nazi dijo “una mentira dicha mil veces se convierte en realidad”. Yo digo: “Una creación decretada mil veces, se convierte en realidad”. No te cuestiones en la forma que vas a conseguir ese dinero, o la forma en cómo te vas a sanar ni mucho menos en cuándo llegará ese amor. Solo crea la situación en tu mente, siéntela como si la estuvieras viviendo en ese instante, repite incansablemente todos los días la misma oración (al levantarse y antes de dormir), y verás como comienza paso a paso  a cumplirse tus peticiones.

Mujer se CREADORA, si de igual manera vas a crear con tus pensamientos negativos, ¿Por qué no intentarlo con pensamientos positivos? No pierdes nada, y ganas mucho…     

Quiero que seas inspiración para otras mujeres, así que deja tus comentarios aquí abajo. Gracias por leerme hasta el final. IG


La Verdadera Paz

La Paz es una de las virtudes más valiosas a conquistar por el ser humano, es un perfume fino y delicioso del corazón tranquilo

Conquistar la paz no es cosa de proyectos políticos, de policías, ONU, OEA, tratados internacionales o de ejércitos que peleen, que maten y que invadan pueblos en su nombre; éste tipo de sistemas no hacen más que multiplicar la barbarie.

«La violencia no hace más que generar violencia, el odio produce más odio»

Hacer proyectos, hacer propaganda, fundar organismos para trabajar por la paz es totalmente absurdo, ya que la paz no pertenece a la mente, sino al corazón.

Por lo general las personas jamás han experimentado la auténtica paz y sólo tienen sobre ésta, opiniones absurdas, ideas románticas o conceptos equivocados.

Para el ladrón o el corrupto la paz sería la dicha de robar impunemente sin que la policía se le atraviese en el camino; o para los hambreadores del pueblo ésta podría ser, vender bien caro y explotar a diestra y siniestra sin que nadie los fiscalice, etc…

La auténtica paz del corazón tranquilo es un don que se logra cambiando su manera de pensar, de sentir y de actuar; sólo cuando el ser humano se dé a la tarea de eliminar de su interior el odio, el orgullo, la envidia, la codicia, etc.

Sólo cuando el hombre elimine de sí los factores psicológicos que generan conflictos de todo tipo, podrá haber en el mundo verdadera paz. GB