¡Odio las ventas!

Quizás seas de ese grupo de personas que a estas alturas del siglo XXI sigue sintiendo fobia hacia las ventas, esas que no conciben que en algún momento tengan que dedicarse a vender algo porque lo ven como humillante, denigrante, de baja categoría, etc.

Si estás leyendo este artículo es porque probablemente te has tenido que dedicar a las ventas hastiado por no tener un empleo “estable” o porque “es lo único que hay” o “no queda de otra”, satanizando así un oficio que lejos de ser un empleo es una gran oportunidad y también es todo un arte.

En este sentido, queremos enseñarte cómo con un simple cambio de visión y de actitud, y la aplicación de tres técnicas muy sencillas de aplicar podrás convertir ese “trabajito” de vendedor en la gran oportunidad de ganar mucho dinero, inclusive, más de lo que te ganarías con ese añorado empleo con salario “estable”.

A lo largo de estas líneas comprenderás que siempre has sido un gran vendedor, porque lo eres y te lo vamos a demostrar, y verás que al aplicar tus propios trucos tendrás la efectividad que tanto deseas.

También te puede interesar: Cómo vender más con WhatsApp Business

Ahora bien, empecemos de adentro hacia afuera.

Lo primero que debes hacer para convertirte en el vendedor exitoso que deseas ser es generar un cambio de actitud y tener un poco de visión sobre todo lo que puedes ganar.

 ¿Cómo hacerlo? ¡Muy fácil! Solo debes entender que vivir es vender, así de simple. Todo en esta vida es una venta y tú has tenido que venderte muchas veces para obtener las cosas que has deseado, por ejemplo: Recuerda por un momento cuando eras apenas un niño, en ese entonces, comenzaste a diseñar tus propias estrategias de ventas para que te dejaran salir a jugar con tus amiguitos, ¿cierto? Convenciste a tus padres con argumentos muy válidos del por qué debían dejarte salir. También, repetiste tus mismas tácticas para lograr que te llevaran de paseo, te compraran una bicicleta, te dejaran hacer una pijamada, etc. En plena adolescencia te convertiste en un vendedor más experimentado, pues ahora, convenciste a una chica para que saliera contigo o, si eres mujer, seguro empleaste alguna táctica para que algún chico se fijara en ti. Ya de adulto, seguro más de una vez has convencido a tus amigos a que se reúnan contigo para ver un juego de béisbol o fútbol, o has convencido a tus amigas para ir de compras o simplemente a tu lugar preferido a tomar café. ¿Cómo te sentiste en esos momentos? ¿Lo recuerdas?

Así puedo enumerarte muchos momentos en el que has sido el mejor vendedor del mundo para lograr tus objetivos. Ahora te pregunto: Si eres tan buen vendedor, ¿por qué odias las ventas?

Partamos de que se trata de una cuestión de cultura, desde siempre nos han enseñado que los vendedores son personas que andan caminando para arriba y para abajo tocando puertas y, además, son molestos y mucha gente los detesta, también, nos han enseñado que ser vendedor es sinónimo de que fracasaste y no te quedó otra opción que salir a vender para ganarte la vida.

También te puede interesar: Cómo crear anuncios efectivos para Facebook e Instagram

Ahora bien, ¿qué tal si comienzas a cambiar un poco la visión?

Así como nos han enseñado que vender es algo feo, también, nos han enseñado que lo mejor es tener un empleo estable que nos genere un sueldo fijo. ¿Cierto?

Pues, permíteme contarte algo: Hace algunos años trabajé como vendedora de cursos de inglés. Al principio me daba vergüenza decir a qué me dedicaba, pero, al no tener más alternativa que vender para poder mantenerme experimenté algo que me hizo cambiar de una vez por todas mi visión sobre las ventas.

Un empleo con sueldo fijo, solo me daba la oportunidad de ganar una misma cantidad de dinero así hiciera mucho más de lo que se me pedía, además de tener que cumplir con un riguroso nivel de exigencia y un horario. Con mi trabajo como vendedora tenía la oportunidad de ganar mucho más dinero, no tenía sueldo fijo solo comisiones, pero, la venta de un solo curso equivalía a un poco más de ese salario fijo. Así comencé a fijarme metas. Establecí mis gastos fijos y comencé a vender en función de poder cubrirlos, al mes sabía que debía vender cierta cantidad de cursos para poder cubrir mis gastos, diseñé mis estrategias de ventas y me puse en acción. Cada mes no solo logré cubrir mis gastos, además, podía ahorrar y hacer muchas más cosas que con un sueldo fijo sería muy cuesta arriba lograr. Así fui cambiando mi óptica sobre vender. Ahora todo el que me criticaba por ser vendedora, simplemente, lo invitaba a que comparáramos nuestras finanzas y nuestra calidad de vida.

Ahora bien, te estarás diciendo que eso suena fácil, pero en la práctica es difícil. Te cuento que NO, si te das la oportunidad de vivir la experiencia y de hacerlo, aunque sea para demostrarte a ti mismo que ese reto no te quedará grande. Te darás cuenta que tener plata en el bolsillo no es tan malo y terminarás, como yo, enamorándote de las ventas.

Fíjate, hay otras cosas que debes aprender para lograr éxito como vendedor.

Ya sabes la primera: Cambiar tu actitud y tu visión.

Ahora debes aprender tres técnicas sencillas que, estoy segura, haz aplicado muchas veces sin saberlo y te han funcionado.

Me refiero a lo siguiente:

Primero debes tener claro que lo que vende no es tener el mejor producto, lo que realmente la gente compra es a ti. Si te acercas a un cliente potencial sin una gota de entusiasmo, si desde el primer momento no generas una empatía con esta persona, olvídalo no te comprarán nada ni que le hagas un descuento de 90%.

A las personas les gustan sus iguales, es decir, personas que se identifiquen con ellas, que sientan lo mismo que ella, que tengan intereses en común y que puedan ayudarles a resolverles sus problemas, porque, es así, eres tú quien los vas a ayudar a ellos no ellos a ti. Cuando piensas que eres un portador de soluciones comienzas a darle valor a tu profesión de vendedor.

¿Cuántas veces le dijiste a tu madre que la ayudarías con las labores el hogar a cambio de que te dejaran salir a jugar?

Desde el primer momento en que tienes contacto con tu posible cliente debes hacerlo sentir especial, que al hablar contigo él ganará. También, debes tomar en cuenta detalles como escuchar a tu cliente potencial, interesarte genuinamente por él, reírte con él, de hecho, la conversación debe girar sobre diversos temas para relajar el ambiente.

A caso, ¿No es esto lo mismo que has hecho con tus amigos para que accedan a muchas de tus peticiones?

También te puede interesar: Cómo planificar las actividades de mi negocio

Deja de mostraste como el interesado que solo quieres sacarle la plata a la gente. ¿Quieres vender más? Véndete tú, asiste a tu próxima cita, sea presencial u on line, viéndote a ti mismo como aquellos días de colegio cuando a todos les encantaba estar con la persona más popular del salón de clases. Recuerda: no es el producto es tu actitud la que vende… y si tienes dudas pregúntale a alguien que venda seguros funerarios. (Trabajo que por cierto realicé cuando apenas tenía 18 años y recuerdo que las personas compraban el servicio porque además de hacerles sentir que sus vidas serian largas y que eso era solo previsión, yo les gastaba bromas en las que les decía que su ataúd vendría con aire acondicionado o que sería de su color favorito, hasta rosadas, si así lo querían “porque las últimas voluntades hay que respetarlas”. Con esas dos cosas generaba un clima de humor, borraba de las mentes de las personas lo aterrador de pensar en la muerte y cerraba ventas).

Otra técnica que debes emplear para vender más es entender lo que la gente realmente valora. Al respecto, en su libro El Arte de Venderse, Harry Beckwith y Christine Clifford, señalan que, “las personas valoran y pagan más por lo que usted les hace sentir”, es por ello que, con una actitud diferente, transmitiendo entusiasmo, haciendo que todo el que te escuche quiera quedarse hablando contigo porque tú lo haces sentir especial, va a generarte más ganancias que haciendo esas presentaciones frívolas que hasta tú odias hacer.

Por último, olvídate del precio.

Cuando vendía los cursos de inglés, recuerdo que el precio era lo último que le daba a conocer al posible nuevo estudiante ¿Por qué? Porque lo más importante es lo que él va a ganar, los beneficios que iba obtener aprendiendo un nuevo idioma, todas las oportunidades a las que tendría acceso, luego de ello hablamos de la empresa y cómo con este curso él podía alcanzar esas metas, al mismo tiempo que con cada palabra hacía que la persona se imaginara hablando inglés o cantando por fin esas canciones anglosajonas que tanto les encantan pero que no sabían cómo cantarlas. Después de eso, ¿quién podía poner una objeción al conocer el costo del curso? ¡Nadie!

Seguramente, esto recuerda a aquellos días cuando les vendías a tus padres aquel boletín con altas calificaciones, después de todo, tener hijo al que pudieran presumir como el mejor estudiante tenía su precio. Así pues, ¿cuántas veces lograste con altas calificaciones que te aumentaran la mesada? La cantidad no era tan importante como si lo era ser el mejor estudiante.

Así amigo lector, si has llegado hasta acá es porque sabes que poniendo en práctica estas técnicas que, como ya te referí, tú las has aplicado muy bien en tu vida, vas a lograr mucho en tu profesión como vendedor y las bendiciones económicas comenzarán a multiplicarse. GB

(Imagen principal cortesía de Imagen de Gerd Altmann en Pixabay)

Si este articulo te ha servido déjanoslo saber con tu comentario.

No dejes de suscribiste a nuestra web para que recibas todos nuestros contenidos de primera mano

También puedes seguirnos en Instagram, Twitter y Facebook como @iramagledis

1 comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s