¿Eres pesimista, realista o idealista?

Esta pregunta me la hizo una amiga recientemente, por lo que en medio de mi reflexión recordé que había pasado por cada una de estas etapas.

Crecí en un hogar disfuncional; es decir, donde sólo estaba mamá y mis hermanos. La situación económica de aquella familia donde mamá era la responsable de nosotros tres era bastante complicada, difícil diría mi madre.

Ella con esfuerzo nos proporcionaba todo lo necesario: comida, ropa, techo, educación y salud. No se si a ustedes le pasó, pero a mamá como le era difícil sacarnos adelante ella poco a poco fue sumergiéndose en el pesimismo porque la lógica le decía que nuestra situación se debía simplemente a que “no tengo suerte”.

Así crecí, con esos patrones de creencia de que el mundo no era tan sencillo para una madre soltera, y que la vida era cuestión de suerte.

Gracias a los esfuerzo de esa mujer, en darme educación y formación, yo pude experimentar otra etapa en mi vida. Ser realista. Si, de pensar a que todo era cuestión de suerte y que la mía no era tan buena, pase a negarme mi pesimismo con aquello de que “yo soy realista”, acepto mi realidad tal como es…

De manera que por muchos años me creí ese cuento de que era realista más no pesimista, y realmente lo único que estaba haciendo era sustituir una palabra por otra. Seguí creciendo como profesional, ya me rodeaba con otro tipo de persona y comenzaba a cambiar mi vida gracias a mi profesión. Sin embargo, notaba que seguía estancada, es que ni siquiera sabía cuál era mi meta, solo decía: “quiero más dinero”.

Así que pasé a mi tercera etapa, “SOY IDEALISTA”. Así fue como me repetía una y mil veces más que “yo necesito más dinero”, como si repetirlo era suficiente para alcanzarlo.

Si obtuve más ingresos económicos, pero igual sentía que no me era suficiente. Me di cuenta que mis bolsillos eran agua y sal. No lograba obtener el dinero que deseaba y repetía desde mi punto de vista “idealista”.

Hasta que un día me tocó migrar de mi país, y doy gracias a Dios porque hoy soy una nueva mujer. El universo te pone en el lugar exacto para que puedas reencontrarte y alcanzar lo que tanto idealizaste.

AL migrar descubrí cuál es mi verdadera esencia, qué es lo que quiero, cuánto dinero quiero ganar, en cuánto tiempo ganare ese dinero, etc… Y sabes que más descubrí: Que ahora soy CREADORA.

Esa fue mi respuesta a aquella pregunta, SOY CREADORA. Porque no es suficiente ser idealista, es necesario crear en tu mente lo que deseas. Entonces, comencé a crear y a creer que soy exitosa, que genero empleos, que soy prospera, que tengo una hermosa familia; es decir: PROSPERA.

Cuando creas le ordenas a tu subconsciente a que atraiga a ti situaciones deseadas como por ejemplo: dinero, salud, y amor. Para ello debes ser específica en lo que deseas crear. No basta decir: Quiero más dinero. Es necesario que digas la cantidad exacta, por ejemplo: “Gracias porque hoy devengo 8.500 dólares al mes”. Estas educando a tu mente inconsciente de esa realidad, esa misma que estas creando con fuerza.

Un líder nazi dijo “una mentira dicha mil veces se convierte en realidad”. Yo digo: “Una creación decretada mil veces, se convierte en realidad”. No te cuestiones en la forma que vas a conseguir ese dinero, o la forma en cómo te vas a sanar ni mucho menos en cuándo llegará ese amor. Solo crea la situación en tu mente, siéntela como si la estuvieras viviendo en ese instante, repite incansablemente todos los días la misma oración (al levantarse y antes de dormir), y verás como comienza paso a paso  a cumplirse tus peticiones.

Mujer se CREADORA, si de igual manera vas a crear con tus pensamientos negativos, ¿Por qué no intentarlo con pensamientos positivos? No pierdes nada, y ganas mucho…     

Quiero que seas inspiración para otras mujeres, así que deja tus comentarios aquí abajo. Gracias por leerme hasta el final. IG


La Verdadera Paz

La Paz es una de las virtudes más valiosas a conquistar por el ser humano, es un perfume fino y delicioso del corazón tranquilo

Conquistar la paz no es cosa de proyectos políticos, de policías, ONU, OEA, tratados internacionales o de ejércitos que peleen, que maten y que invadan pueblos en su nombre; éste tipo de sistemas no hacen más que multiplicar la barbarie.

«La violencia no hace más que generar violencia, el odio produce más odio»

Hacer proyectos, hacer propaganda, fundar organismos para trabajar por la paz es totalmente absurdo, ya que la paz no pertenece a la mente, sino al corazón.

Por lo general las personas jamás han experimentado la auténtica paz y sólo tienen sobre ésta, opiniones absurdas, ideas románticas o conceptos equivocados.

Para el ladrón o el corrupto la paz sería la dicha de robar impunemente sin que la policía se le atraviese en el camino; o para los hambreadores del pueblo ésta podría ser, vender bien caro y explotar a diestra y siniestra sin que nadie los fiscalice, etc…

La auténtica paz del corazón tranquilo es un don que se logra cambiando su manera de pensar, de sentir y de actuar; sólo cuando el ser humano se dé a la tarea de eliminar de su interior el odio, el orgullo, la envidia, la codicia, etc.

Sólo cuando el hombre elimine de sí los factores psicológicos que generan conflictos de todo tipo, podrá haber en el mundo verdadera paz. GB

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